Odi profanum vulgus et arceo
“Odi profanum vulgus et arceo; favete linguis: carmina non prius audita Musarum sacerdos virginibus puerisque canto.”
Esta frase de Horacio no es un llamado a la arrogancia, sino una invitación a la seriedad. El poeta pide silencio reverente antes de cantar versos que nunca antes fueron escuchados.
Lo “profano” no es el pueblo llano, sino la actitud superficial, la falta de disposición para el encuentro genuino con las ideas. El vulgo profano es aquel que consume sin reflexionar, que busca entretenimiento donde debería buscar transformación.
Esta sección es un recordatorio: hay formas de aproximarse al pensamiento y al arte que requieren preparación, atención y humildad. No todo puede ser accesible de inmediato, y eso no es un defecto sino una virtud.

